RECITALES Y ARTÍCULOS

miércoles, 10 de octubre de 2018

PIRATAS EN EL BALCÓN


Del mar
sólo recuerdan bien
su saliva de plata en la arena  
que fueron los reyes
de la orilla
Ahora les basta
con llenar de agua
el barreño
del balcón
para imaginarse
en un
plis plas
todo el piélago
del planeta
Yo
de mi pobre astillero de cartón
he botado un par de barcos piratas
para sus niñas
manos
timoneras
para la dulce
marea de la tarde que declina…

Y cada uno
va
y  juega
a su modo:
El uno  
a lo del abordaje
a arramblar
de un galeón español
todo su oro de Indias
El otro
dibuja torpe
de mascarón de proa
una sirena
que sabe
de mis labios
una fábula de marineros
en donde
su bello canto
desbrava la tempestad
y arrodilla
                 la galerna…

Y si uno atisba
una isla desde la cofa
donde enterrar
un tesoro
el otro
también gaviero
del palo mayor
pero aprendiz de poeta
hace como que
varea el haya de otoño del cielo
bogando  luego
por entre
la lluvia
de hojas
amarillas
que caen de las estrellas…

Los dos
sobre la pasarela
son piratas de guiños
de alfanje al sol
bajo la que
tragaldabas hordas de tiburones
chasquean
sus afilados dientes
reclamando
su jugosa merienda…

Luego a la noche
de tan cansados
dejan que el corazón
les siga leyendo
el libro de cuentos
que se les escurre de entre los dedos
y que yo  su capitán
arrío  
como en la tormenta
del sueño  
                   las velas
           ©Rubén Lapuente

martes, 25 de septiembre de 2018

NIÑA SOLDADO



Me llamo Jasmine y soy de Kivu.
Y sólo quiero un trozo de tela
para acarrear a mi bebé.
Me sacaron de la cama con doce años
los mayi-mayi. Me reclutaron.
¿Para quién lucháis? ¿Para qué causa?
Sólo tenía dos dunas en el pecho.
Y en la vagina, si se cerraba,
palos y trozos de botella.
Era un golpe de autoridad
hacernos andar como patos por la aldea
así las otras serían  más dóciles y sumisas
en la próxima redada.
¨”Soldadito niña tienes un marido”
Y una racha de viento
negro encima te vuelve
como un árbol con piernas
esperando bajo un cielo
roto de lona
cese el vaivén 
de tu ladeada cabeza …
Todas las mañanas
en el andarivel del aire
cruzaba el río
Iba conmigo el agua
para cocinar y cocer la tapioca.
Y me dieron un machete.
Y un gatillo ardiendo.
Y la regla no me venía.
“Soldadito niña tienes un marido”
Parí en el monte, a destiempo,
sola, como una perseguida gacela.
Y conseguí llegar a mi aldea, a mi casa:
-Tienes un hijo del enemigo.
Tu niño es un estigma.
Si has perdido la virtud.
Aquí no te puedes quedar
vendrían a buscarte.

Ahora estoy en el centro de orientación
Me llamo Jasmine y tengo dieciséis años
Aprenderé a leer, a escribir
para poder trabajar y salir adelante.
Ahora lo único que quiero
es un trozo de tela
para poder cargar a mi bebé,
como hacen las otras mujeres.         
                       ©Rubén Lapuente
(Luvungi  octubre  2006)

martes, 18 de septiembre de 2018

LA LAGUNA NEGRA



                                                            agua pura y silenciosa
                                                           que copia cosas eternas (A.Machado)

¿Lo hiciste?

Caminaste
por las faldas del Urbión
entre altos y enhiestos
pinos?
 ¿Te subiste al mástil
del galeón
invencible
que fueron
para divisar
el paraíso?
¿Te volviste
solitario y loco
el capitán
de ese verde océano?
 ¿Te paraste
a oír bajo los pies
la oculta y niña voz
del Duero?
Y al trepar
por los farallones
a lo más alto
del murallón desnudo...
¿Cosiste allí
con hilos de luz
la bella laguna
negra a los ojos?

¿Lo hiciste?

Y en la travesía
del agua que copia
cosas eternas
¿Soltaste por un momento
los brazos?
¿Te dejaste ir,
sumergido,
a merced del roce
de leyendas y secretos?

¿Lo hiciste?

    ©Rubén Lapuente

miércoles, 12 de septiembre de 2018

PARTISANO


                                                           Esta mañana me he levantado
                                 oh bella ciao, bella ciao, ciao, ciao
                                 Y he descubierto al invasor…

Me invadieron la sangre
Me encerraron la vida
dentro de la cruz
de una mirilla
Y huí hacia
donde respirar
hacia bajo las estrellas

Me venía ella
los domingos
ladera arriba
con la faltriquera
llena de metralla
La miraba
y sé que la vida
estaba dentro del pozo
de esos ojos
En el vaivén
de esa falda
que colgaba de la rama
Pero no he nacido para dormir
con bandos
del enemigo
para ver
cómo violan mi cuna

Adiós amor ¡Adiós!
¿A qué más me sabrán
tus besos en la libertad?

Al mediodía
en una escaramuza
en el puente
el convoy saltó por los aires
Nunca la muerte
frente a mis ojos
tuvo en su regazo
tan bello ramillete
de gamadas flores

Huí silbando el “bella ciao”
subido en la bicicleta
y me la vieron apoyada
contra el muro
de la casa de piedra rosa
Ella me cobijó
en un agujero del desván
Y golpearon a su puerta
La dijeron que mentía
Que apestaba a partisano
A sus besos
bajo las estrellas…

En la oscuridad
Al oír un sonido doble
como el de al caer
un fardo de heno
al suelo de madera
me apreté
con la mano
la boca
tan fuerte
que el aullido me salía
como el del corazón
de un violín
roto
como si pariera
un dolor
infinito
en silencio
en silencio…

Adiós amor ¡Adiós!
¿A qué más me sabrán 
tus besos en la libertad?
                            © Rubén Lapuente

                       

martes, 28 de agosto de 2018

MIRADAS

 

¿No sabías mirar
o no te habían mirado así?
Mira que cuesta demorarse
en una mirada nueva
como si te fueran a decir
que ese lugar es sagrado
que esa no es tu capilla
Ay  pero cuando alguien
te mira así
tan llevándoselo todo  
a la cimera de los ojos
al umbral de los párpados
a la alcoba luminosa
de los solitarios faros
cuando alguien no deja nada
bajo los pliegues del cuerpo
y  hasta el rictus
de su corazón
o al fracaso que le achica
lo sube veloz al tendal
de su azotea…
Ay cuando la caligrafía
de la mirada
no es un jeroglífico…
entonces  nace otra
gemela
frente a esa herida dulce
de lanza de luz
que como una larga
trenza de espiga
esplende
aquella  sonrisa tuya
de boca niña
la que nunca recela…

Venga
Al pajar de la luz
A la borda del cielo
A habitar en los ojos!

¿Nos miramos?
          ©Rubén Lapuente

jueves, 16 de agosto de 2018

DE VEZ EN SIEMPRE

                        ¿Has visto a los pescadores
de Sri Lanka colgados
de sus zancos de madera
hundidos en la arena
del fondo del mar?

Allí, en equilibrio,
frente a esa larga ribera
de mástiles agitando sus altas
y verdes peinetas,
frente a esa selva incendiada
de  acacias,
de rosas de china:
flores como sonrisas de naranja
abierta,
frente a ese manglar
de arboladura de goleta
respirando
azul turquesa del agua
en donde al imán
de esa sinuosa estela
de peces de jaspe, de esmeralda,
de azul zafiro…
los pájaros se zambullen
hechizados
persiguiéndolos
emergiendo luego
triunfantes
con su trémulo tesoro…
frente a ese decorado
que sólo lo dibujaría, así,
de un verde tenaz,
el apretado
lápiz
de la mano de un niño…
desde sus garrochas,
circenses,
ahora
rodeados de móviles,
lanzan sus anzuelos,
sus pequeños arpones…
Pero, desde aquel día,
de vez en siempre,
vuelven la cabeza hacia
el monstruo dormido del horizonte:
no olvidan
que son sobrevivientes
que eternamente
estarán encaramados al palo
mayor del escalofrío, en la plácida
cima del horror.
                            ©Rubén Lapuente
 “desde el tsunami no como pescado
aún creo que los peces se alimentan de los muertos”
     (pescador de Ahangama)