"¿Quién quiere comprarme esta
antigua colcha de crespón
de seda azul cielo? ¿Quién?
Fijaros en el asombro de su labor
Primero en la de esos pájaros:
En el álabe de sus alas de realce
o en sus penachos
como atrezzos de boda real
Fijaros bien
Si parece que les han bordado
la gracia del tenue vuelo
de un ave del Paraíso
¿Y en las flores
de campanillas?
Fijaros
Si en esos badajos de estambre
la hilandera cosió la música
Si en la seda oyes
el volteo de sus aires de abril!
¿Y esas dos ramas atravesadas
como venas del sueño en el Paraíso…
pero cabe más belleza?
¿Quién quiere comprármela?
Fue alguien de mi misma sangre en
Sevilla
quien la bordó en aquellos
difíciles años de la posguerra
Que pasaba por las calles del barrio
la Esperanza de Triana
Que había que ofrecerle
lo mejor de cada casa
Los mejores trapos
Y cada balcón le recitaba un poema:
o con versos de una colcha adamascada
o
con los de una madeja de hilo
del brillo de unos ojos…
Y también con baladas de sábanas zurcidas
pero que olían a espliego a romero
y que por detrás de su limpia
blancura de pobre
un imperdible
le sostenía un ramillete
de peonías silvestres…
Y tapaban todo el enrejado
que no vieran desde las aceras
hasta su encrucijada
el íntimo y largo mareo
de unas interminables
piernas de mujer…
Y los faldones florecían
de balcón a balcón
hablaban
como esta mía
que fue el broche de oro de la casa…
Quien quiera comprármela
que me mande un correo…
¡Para el primero que diga para mí!"
© Rubén Lapuente
Yo fui el primero
Para
Josefina Romero










